No sé si a todo el mundo le sucede....
Pero, ¿Tienen música en la cabeza?
A mí eso siempre me sucede. Cuando voy caminando por las calles, las dinámicas que en ella se dan, las personas que se entrecruzan, la jungla que se da, todo, absolutamente todo es visto por mi ser como un cuadro fundido con una canción, con una melodía, con un tono.
Es más, de repente sucede que la misma música que suena desde el interior va modificando el ambiente. Los movimientos se hacen más lentos o más rápidos, los diálogos cambian de tono, en el vuelo de las aven y en los autos que fluyen por las avenidas se logra contemplar una ritmicidad.
Eso me pasa cuando escucho Sigur Ros, música que además de hacerme divagar y transportar a mundos nuevos, me hace ver la realidad desde una óptica distinta. Ello me recuerda una frase: "Las gaviotas nos están bailando al son de Hoppipolla". No es una loca abstracción ni una metáfora simple: era una realidad, o al menos una realidad para las observadoras que presenciaban el cuadro en ese momento.
Música en la mente, en este preciso momento me sucede, suena "en mí" ese tipo de música a la que yo le llamo "fractal", porque cuando la escucho, me genera la sensación de fractal, es decir, de ramas separándose en infinitas ramas pequeñas que crecen de manera exponencial....Si desean saber cuál es, según yo, la música fractal, pregunten únicamente. Yo feliz de compartir música, sobre todo si esta se desarrolla desde el interior.
Y curioso...Anoche soñé que me compraba una quena. Era de madera y venía con una funda tejida altiplánica. La satisfacción del sueño se dio cuando tuve la quena, la acerqué a mi boca y de ella salió un tono perfecto. En el sueño sabía tocar quena =)
Capaz no sepa, en la vida no onírica, tocar quena. Pero el tono de la quena vive en mí y en este momento, una nueva melodía se está componiendo...
No sé, ¿A ustedes también les pasa?
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